Empatía Espiritual

EMPATIA ESPIRITUAL UN VALOR DE CARACTER SUPERIOR

Empatía Espiritual

La empatía espiritual es un concepto más amplio del que comúnmente conocemos.

La manera más usual de conocer la palabra o significado de empatía hace referencia al hecho de que nos pongamos en los zapatos de otro.

Es decir, que podamos comprender cómo se siente o que le sucede a otra persona y le brindemos algún tipo de ayuda.

A sí mismo, esta empatía está ligada a el altruismo, que es actuar en interés de los demás y no en el interés propio.

 
El altruismo es un valor importante para el equilibrio de la humanidad y la sociedad.
 

Desde la visión transgeneracional se conciben características heredadas por nuestros ancestros.

Podemos observar que desde niños algunos muestran rasgos de personalidad como la generosidad, empatía y altruismo.

También están los mecanismos de supervivencia humana que nos llevan a actuar de manera egoísta, consciente o inconscientemente.

Por eso en el seno familiar debemos recibir la educación de los valores como por ejemplo el altruismo y la empatía. 

Pero el altruismo necesita ir de la mano con la empatía, porque esta ocurre en el ámbito emocional y el altruismo más en lo racional.

Entonces ser sensible puede darse por diferentes razones:

Puede ser que te recuerde una experiencia propia, de un ser querido o un amigo.

O inconscientemente puedes estar reparando algo en tu árbol familiar y eso te ayuda a sentirte mejor.

Muchas veces quien da ayuda, puede no interesarle realmente la otra persona, aparentemente puede verse de esa manera, detrás hay un ego que se engrandece al ver a otro como inferior e incapaz.

Por consiguiente, negándole la posibilidad a la otra persona de que sepa que puede ser más que esa victima en la que se occulta.

No podemos confundir la empatía espiritual con sentir lastima.

La lástima es una construcción del ego que no dignifica a la persona.

Ningún ser humano puede ser visto con lástima, cuando sabemos que somos iguales, pero en diferentes situaciones y la situación de vida no define a quién está detrás de toda apariencia.

Por consiguiente, nuestros pensamientos sentimientos e intenciones que demuestran empatía espiritual deben ser para edificar desde la compasión y el amor.

La empatía espiritual es en realidad donde nos movemos desde la compasión genuina por el otro que es el verdadero origen donde surge la ayuda sincera y desinteresada.

La empatía espiritual no es un sentimiento, porque los sentimientos son susceptibles de cambio.

De manera que es mucho más y se encuentra en la capacidad de identidad con el otro o lo otro, e inicia en la identidad con Dios.

Tengamos en cuenta, cuál es la mejor manera en que podemos ayudar, si solucionamos las necesidades del otro todo el tiempo, le haremos esclavo.

Por consiguiente, le estaremos afianzando la idea de seguir creyéndose un ser carente víctima de la vida.

La empatía espiritual es la ayuda a salir del nicho del conformismo e incredulidad en ellos y en Dios.

Quienes escogen victimizarse sufren de apego emocional, tener cuidado de no atraparse en representar alguna persona o figura paterna, para quien pide ayuda.

La victimización es la muleta para conseguir todo más fácil, por eso hay que observar con claridad para no hacer mayor daño, disfrazándolo de empatía.

Al desconocernos en Dios negamos que podemos lograr todos nuestros proyectos para una buena calidad de vida.

Realmente es un insulto a Dios y a nosotros mismos no creer que en nuestro interior hay una fuerza espiritual esperando por expresarse.

También podemos comprender que muchos han tenido crianzas difíciles y ayudarlos a salir del miedo y de las falsa creencias debido a humillaciones y palabras despreciativas.

¿Pero cómo podemos empatizar espiritualmente si no estamos bien con sigo mismo?

Es difícil dar lo que no se tiene y para quienes viven con heridas del alma les es casi que imposible tener empatía.

¿Eres empático contigo mismo, como te tratas? 

 Si te importa tu vida será más fácil que te importe la de los demás.

Para ello es importante tu trabajo interior y sanar, utilizar las experiencias de vida para resignificarla, porque habiendo conocido el dolor y surgir de las cenizas te ha dado todos los recursos para ayudar a otros. La verdadera empatía espiritual nace del alma, para ayudar a sanar también el dolor ajeno.

Ser de motivación para otros que pueden tomarte como un punto de referencia para salir adelante.

Recuerda que las experiencias de la vida las puedes usar de dos maneras, para empoderarte o para victimizarte y tu destino depende de la que escojas.

Ayudemos con amor haciéndolo desde la visión de igualdad como almas que somos.

De manera que no hay nada que nos haga diferentes de quien necesita una ayuda, por el contrario la verdadera ayuda lleva implícito facilitarle al otro el autorreconocimiento y autoconcepto.

Eso significa ayudarle a despertar para que se dé cuenta de sus talentos y capacidades, que tiene por derecho divino y merece una vida digna y plena.

La verdadera intención de la empatía espiritual nace desde nuestro corazón desinteresado que olvida la ayuda, pero recuerda estar agradecidos con la ayuda recibida.

Es importante saber que el fundamento de la empatía espiritual es reconocernos mutuamente como seres de luz.

La empatía espiritual es un valor de carácter superior, para aprender y cultivar.

 

El que come del pez que le dan, come una vez,el que aprende a pescar podrá estar saciado. 

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Un fuerte abrazo. Dhina Berger Psicóloga Transpersonal

 
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